166 años de estadísticas inaccesibles

by Jorge Barahona

Las estadísticas y la historia son fundamentales para entender el pasado y diseñar el presente y futuro.

Después de la imprenta la interpretación de lo divino dejó de ser una exclusiva de la Iglesia Católica. Después de la Internet y la digitalización de nuestras vidas, la construcción del conocimiento dejó de ser patrimonio de algunos ya que los datos, cifras, fotos, vídeos, textos y en general los contenidos son producidos por cualquiera; expertos, estudiantes y neófitos.

El conocimiento ya no está sólo en las bibliotecas, está en la capacidad que tenemos de construir relaciones entre los conocimientos de los demás y crear uno nuevo. Esa es la belleza del conocimiento ya que, hoy se afirma de las divagaciones globales donde el acceso a la conversación es central.

Pero lo más importante del acceso a la información es cuando ésta se transforma en comunicación. Hoy nadie cuestiona mirar el clima en un widget, escuchar música en una aplicación como Last.fm o saber qué grado fue el sismo reciente en el USGS de Estados Unidos.

Saul Wurman con su libro “Understanding USA” marcó el camino de lo que significa transformar el cruce de datos y la información en comunicación. No es menor que es el mismo Wurman el que está detrás de la iniciativa TED y  en nombrar por primera vez a los Arquitectos de la Información, aquellos que se dedican al “…estudio de la organización de la información con el objetivo de permitir al usuario encontrar su vía de navegación hacia el conocimiento y la comprensión de la información” y que tanta influencia hemos tenido en hacer del consumo de los nuevos contenidos algo de logística invisible y duradera.

También aprendimos del inefable Edward Tufte (estadístico y diseñador) la importancia del Diseño de Información determinado por el cruce de los datos duros, las estadísticas y alguien que construye la capa visual que es el mero resultado de la interpretación de las realidad de las estadísticas.

Pero esta maravilla que es poder leer datos e información interpretados y transformados en comunicación es sólo posible cuando los que tienen los datos son capaces de entender que su función es dar acceso universal a las estadísticas para que otros, como los Diseñadores construyamos nuevas evidencias de lo que somos, las tendencias y descubrir esas “Evidencias hermosas”.

En Estados Unidos los datos de las estadísticas son públicos. En Chile también. La gran diferencia es que en USA los datos están disponibilizados de manera abierta, son tan accesibles que cualquiera toma esos datos y construye nuevas interpretaciones visuales que permiten construir nuevos paradigmas y “entender USA” desde las cifras.

En Chile el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y al igual que la Ley de Transparencia hacen públicas las estadísticas pero son inaccesibles para motores de búsquedas o cualquiera que desee hacer un trabajo como el que hace, por ejemplo el Visualization Lab del New York Times.

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El INE como cualquier organismo estatal es pagado con nuestros impuestos y es deber de ésta organización y los gobiernos procurar el real acceso a los datos. Lo que entrega el INE hoy es un chiste malo, ya que si deseo acceso a la información la tengo que descargar en PDFs o como hacen las reparticiones públicas con los sueldos de los funcionarios estatales, hay tal cantidad de formatos y soportes que al fin y al cabo son inaccesibles, porque no permiten el acceso uniforme a los datos y en definitiva nadie más que un experto puede interpretar dichos datos que es lo mismo que nada.

La Tercera, domingo 16 de agosto, 2009.

Me apena cuando leo en los diarios, avisos de media página pagados por el Estado que anuncian con emoción ridícula el lanzamiento de un libro (en tiempos digitales!) porque estamos “en camino al Censo 2012″. De qué sirven las estadísticas históricas en un libro si no más para el dato freak que algún periodista curioso sacará en LUN algún aburrido día?

Si se fijan en la gráfica del aviso ni un sitio web. La Internet no existe para el INE, menos el enredo de hacer que los diseñadores podamos hacer “esos gráficos raros” como el NYT .

Ser transparentes significa que cualquiera accede y hace su propia interpretación de la realidad, el INE “parece” transparente y moderno pero miren su sitio web. Está claro que no conocen la Guía Web del Estado de Chile y ni hablar de acceso a las estadísticas a través de la web: puros e interminables PDFs!

Portada Web INE Chile

Cuánto tendremos que esperar a que el INE libere de verdad los datos de sus 166 años de estadísticas y entregue APIs o al menos las cifras limpias y accesibles para que podamos cruzar datos y visualizar Chile de manera evidente y hermosa?