La Ciudad Abierta siempre nos regala momentos, a veces constantes de belleza. Suelo sentir que por su carácter de laboratorio de Arquitectura y Diseño es monocromático. Como que el blanco y negro resaltan mejor la obra y el espacio de Ritoque.
Mi amigo Jaime Reyes, profesor y poeta de nuestra Escuela de Arquitectura y Diseño de la PUCV me indica lo contrario con ésta bella imagen captada hace pocas horas.
El color y la obra se construyen en perfecta y efímera armonía en éste regalo que nos da otra evidencia hermosa como son los populares “dedales de oro”.
creo que esta es un aobra digna de admirar por el gran contenido , en materia experimental, el esfuerzo de la forma por buscar un lenguaje amable con el medio que a la ves funcionalmente es un espacio grato pensado para el hombre, de este modo surge una imagen atractiva y elocuente a estas energia qe nos rodean.