“Las cosas más fundamentales, son como un misterio”
Mario Irarrázabal
En el restaurante de los cronopios pasan estas cosas, a saber que un fama pide con gran concentración un bife con papas fritas, y se queda deunapieza cuando el cronopio camarero le pregunta cuántas papas fritas quiere.
- Cómo cuántas? -vocifera el fama-. Usted me trae papas fritas y se acabó, qué joder!
- Es que aquí las servimos de asiete, treinta y dos, o noventa y ocho- explica el cronopio.
El fama medita un momento, el resultado de su meditación consiste en decirle al cronopio:
- Vea, mi amigo, váyase al carajo.
Para inmensa sorpresa del fama, el cronopio obedece instantáneamente, es decir que desaparece como si se lo hubiera bebido el viento. Por su puesto el fama no llegará a saber jamás dónde queda el tal carajo, y el cronopio probablemente tampoco, pero en todo caso el almuerzo dista se ser todo un éxito.
(1952-1956)
Julio Cortazar
Papeles inesperados (2009)
El artista Christopher Baker colocó 20 impresoras térmicas que van imprimiendo las conversaciones públicas via Twitter o los estados de Facebook. La instalación Murmur Study es una obra en proceso constante.

La obra fue presentada en el Spark Festival y en el Experimental and Media Arts Exhibition y que determina una impresión constante de las conversaciones via Twitter y que al ser impresas quedan en un contexto extraño y medio absurdo. Me gusta la provocación que trae el sacar las cosas cotidianas de su contexto natural. Más que una buena idea loca, es un tono que nos recuerda que somos seres en transición entre lo análogo y lo digital.

Un rica colección de afiches, brochoure, folletos e impresos de entre 1920 y 1930 realiza David Levine y que publica en su sitio web.
Mirar los diseños de hace 90 años, es entrar en una Europa entre guerras que recoge las tendencias artísticas y de reproducción que imperaban en ese momento. El futurismo italiano o el racionalismo alemán son evidentes en éstos documentos de promoción que son una clase de historia del Diseño Gráfico y sin duda una fuente de inspiración.
Es estimulante ver cómo objetos cotidianos de Diseño se van transformando en obras de arte de colección.
Cada vez que veo éstas imágenes lloro en silencio. Lleno de impotencia mis recuerdos se mezclan entre el registro del cineasta Patricio Guzmán y los que me tocó vivir en los convulsionados días del gobierno constitucional de Salvador Allende.
Ver éstas imágenes es ver mi vida y la de millones de chilenos que vivimos en carne propia cómo la generación de nuestros padres fue incapaz de evitar la masacre del golpe de Estado, el exilio y el dolor permanente que dejó la asonada militar ese nublado 11 de septiembre.
Ahora que tengo hijos entiendo que todo los sueños revolucionarios de nuestros padres fueron antes que todo actos de amor, tal vez equivocados pero de amor al fin y al cabo.
No somos más culpables hoy, los que no hacemos nada por evitar el pisoteo de un mercado despiadado o la destrucción de nuestros ríos? Acaso no hay más culpa en nuestra incapacidad generacional en provocar los cambios que sentimos harán de nuestro país, uno mejor para nuestros hijos?
Con qué derecho o mejor dicho con qué moral podríamos juzgar las decisiones que tomaron las anteriores generaciones si la nuestra no hace nada épico por cambiar la historia?
Ver la “Batalla de Chile” es llorar por los caídos, los que ya no están, los desaparecidos, los exiliados por los degollados y torturados. Pero también es llorar por mi mismo y mi vida llena de contradicciones y también sueños.
Verla es hacer honor a nuestra historia innegable, llena de mentiras y dominación. Es urgente verla para entendernos, saber quiénes somos, qué hicimos, a quiénes hicimos daño y cuál fue el costo de la vida que tenemos hoy.
Verla es re-conocer que hubo una mayoría de chilenos que en algún momento de nuestra historia quiso provocar el cambio desde la democracia, con un voto, pero que no fue tolerado por la clase dominante.
Hace justicia con mi padre que desde su dolor es un sobreviviente. Verla es masticar un poco con él sus sueños y el dolor de los campos de concentración. Porque conecta las vidas y ayuda a encontrar las hebras dispersas en nuestra memoria.