
Conozco a Gabriel Ebensperger hace años y doy fe de su infinito talento como diseñador y fotógrafo. Fue mi alumno en la Escuela de Arquitectura y Diseño de la PUCV y como tal conozco su espíritu inquieto y creativo.
Hace un tiempo hizo un diseño para homenajear a su pareja y está en línea desde febrero del 2008 en Flickr y bajo licencia Creative Commons con todos los derechos reservados. O sea no se puede usar ni copiar para ningún fin.
El problema es que la agencia de publicidad “La Felicidad” que maneja la cuenta de la campaña del Partido Socialista de Chile copió la imagen sin siquiera consultar al dueño, haciendo suyo las clásicas prácticas a las que estamos acostumbrados los diseñadores y fotógrafos chilenos de robo descarado de material que tiene dueño y que, no por estar en línea es gratuito y mucho menos presa de ser adaptado o copiado sin siquiera decir el origen del mismo.
Soy abierto partidario de la campaña “No soy delincuente” que inicié hace meses en Facebook y que ya tiene más de 29.000 miembros. Luchamos porque circulen libremente las obras de los artistas en internet, pero otra cosa es que estas obras sean presa del robo y apropiación sin que el autor obtenga una compensación.
Una cosa es declarar abiertamente que el modelo de negocio de las obras artísticas -en especial la música- debe cambiar a propósito de la digitalización de la vida y que no quiere decir que los autores no reciban compensación por su trabajo. Sólo digo que en el caso de la música el modelo de negocios debe cambiar.
En el caso de la imagen robada a Gabriel es igual al que famoso caso del “Panda Punk” que involucró a Falabella, la Agencia Porta4 y el Diseñador Armando Torrealba. La agencia hizo lo mismo que “La Felicidad”, sacó de Flickr una imagen, la uso en una campaña de Falabella sin siquiera darle los créditos al diseñador quien pidió ayuda en la ONG Derechos Digitales, quienes se demoraron una carta en tener a la gente de la agencia con una chequera para no hacer más ruido con el tema y evitar el juicio. Armando regaló gran parte de la compensación económica para que se financiara un Telecentro en Chillan, el “Panda Punk Lab“.
Como dice Claudio Ruiz de la ONG Derechos Digitales “Con este caso se deja expresa constancia que las licencias CC no son sólo taquilleras y buena onda, sino que tienen plena eficacia para proteger los derechos de los autores y los usos que han querido compartir con la comunidad.”
El colectivo de resistencia civil “No soy delincuente“, que apoyo activamente distribuye un nuevo vídeo didáctico llamado “No soy delincuente: usos justos” y que explica en pocos minutos y a través de una clara animación, por qué es importante que te involucres en la resistencia civil que hacemos a la nueva ley de propiedad intelectual que se discute en el Congreso y que en esencia te declara un delincuente si utilizas una obra cultural ajena con fines personales y no comerciales.
Desde que los amigos de la ONG “Derechos Digitales” lanzaron las alertas acerca de la grave y nociva para la integridad cívica que es la nueva ley de Propiedad Intelectual que se discute en el Senado no hemos parado de promover y utilizar “todas las formas de lucha… digitales” que tenemos a nuestro alcance.
Porque no nos dá lo mismo que nos espíen qué descargamos en nuestras casas o lo que escucho en mi iPod son varias las iniciativas que hemos activado y que han provocado un enorme efecto donde más nos interesa: en los medios digitales.
Pero como los ángeles existen, el mejor aporte a nuestra campaña y que dejó en evidencia lo ridícula que es la nueva ley le pasó a los que defienden los intereses de los grandes sellos disqueros y productores, la mal llamada Sociedad del Derecho de Autor (SCD). El ex-presidente de la SCD Fernando Ubiergo utilizó software pirata en una presentación, lo que produjo su renuncia y la del influyente Santiago Schuster por la responsabilidad en la gestión de licencias Windows en la SCD y obvio la verguenza que provoca “el perro cuidando la carnicería”.
Ese tropiezo los puso en evidencia que son unos bandidos que miran la paja en el ojo ajeno y que no han trepidado en demonizar a quien se cruce por sus ojos como piratas y delincuentes.
Seguimos en la lucha.
Hace dos semanas que inauguramos en Facebook el grupo “No soy delincuente” y que se opone a la nueva Ley de Propiedad Intelectual que se tramita en el Parlamento.
Lo más importante de ésta iniciativa es poder sumar fuerzas en ésta Acción Civil y transversal que NO ESTA EN CONTRA DE LOS ARTISTAS, si no en contra del monopolio y poder por sobre los tribunales que se le otorgará a la Sociedad del Derecho de Autor (SCD) ya que es ésta institución de carácter privado la que te podrá declarar sospechoso de violar la ley donde serán, al igual que Carabineros de Chile testigos de fe.
O sea el Gobierno está a punto de crear un Quinto Poder en la nación.
Si no deseas que te traten como un delincuente, únete al grupo y lo más importante, inicia acciones personales para parar la Ley, acá no hay líderes de nada. Esto se hace en la red con tus recursos.
Imposible encontrar en la web del diario La Tercera el excelente artículo de Opinión del Periodista y “analista independiente especializado en tecnología” José Ignacio Stark, publicado hoy domingo en la página 75.
Dada la importancia que reviste y ante la imposibilidad de linkearlo, me transformo en delincuente (eso sería con la futura ley de propiedad intelectual) y les comparto la foto de pantalla del papel digital.
Cumpliendo con lo que se me viene a la cabeza para demostrar que NO SOY DELINCUENTE, declaro solemnemente que:
De pasada felicito al diario La Tercera (habla bien de su Director y línea editorial) por publicar a 5 columnas la Opinión de un experto como Stark en un tema candente y que sin duda es de discusión pública.
Más información sobre la discusión sobre la Ley de Propiedad Intelectual: