Cuando se habla de Educación, una de las cosas que menos se entiende en Chile es la integración y uso intensivo de las tecnologías o TICs como les gusta repetir a los burócratas de turno en el Estado chileno.
Se plaga de computadores en colegios donde prefieren guardar con llave los equipos, para que los “niños no los rompan” o se insiste en el uso de aplicaciones locales obsoletas como Windows. Los niños aprenden a “dibujar” en el Power Point y cualquier profesor chileno no sabe usar más del 30% del Word. Son los resultados de un mundo al revés, donde se imponen acuerdos ridículos como cuando todos estuvimos a una “p” de perder para siempre nuestra privacidad cuando querían vendernos a Microsoft.
Me apena cuando Ministros y políticos viajan a “aprender” de las realidades de Finlandia, Corea o Singapore y ven lo que les interesa y dejan de ver lo importante ya que son eso “ignorantes” desconfiados y ciegos. Esta práctica que se transfiere también a al empresa privada, donde los departamentos de tecnologías ignoran cosas fundamentales en desarrollo y niegan el Open Source y las aplicaciones gratuitas.
En Singapore, país que muchos empresarios y gobiernos no dejan de mirar con orgullo y aprecio por sus avances, sobre todo en Educación acaban de anunciar que el Ministerio de Educación “junto con Google, que están trabajando juntos para poner a disposición de Google Apps (versión educativa) suite de comunicaciones en línea y herramientas de colaboración a más de 30.000 profesores y personal en más de 350 escuelas en Singapur a finales de 2009. Esto hará que el Ministerio del Educación en Singapur adopte un estándar abierto y será el primero en Asia en proporcionar herramientas de comunicación y colaboración a todos los maestros en el sistema escolar público de la Web 2.0″.
A los agoreros de siempre, dos casos claros de que el uso de la “nube 2.0″ y las aplicaciones abiertas son el presente inmediato que sí funciona y sí tiene beneficios claros en ahorro de costos, dependencia de aplicaciones obsoletas y sobre todo, herramientas colaborativas que sí son “la” manera de educar y evangelizar en el uso y aprovechamiento de la tecnología de la manoseada web 2.0
En mi Escuela de Arquitectura y Diseño y en AyerViernes usamos hace tiempo Google App para nuestras comunicaciones.
Nunca más pagamos por actualizaciones de aplicaciones de mala calidad y que al final usabamos un en 20%, con suerte. Nunca más se repitieron versiones de un mismo documento, tampoco tenemos problemas de spam porque usamos la plataforma más efectiva en correo electrónico, Gmail pero con nuestras cuentas corporativas, y un interminable etc de buena experiencia.
Qué pasaría si el Ministerio de Educación hiciera lo mismo? Entendería la Ministra siquiera de lo que estamos hablando? Miren lo que dice el Ministro de Singapore:
“Este es un proyecto clave para el Ministerio de Educación, puesto que facilitará la colaboración y el intercambio entre los maestros y ayuda a mejorar las prácticas de enseñanza. Es compatible con nuestros esfuerzos para lograr la excelencia en la educación a fin de fomentar una fuerza laboral altamente calificada de conocimientos que mejoren la competitividad global de Singapur. “
Cuán lejos estamos, pero no me abruma, porque al final los usuarios empezamos a asumir las tecnologías y servicios de web más rápido que los burócratas de turno o ejecutivos de tecnologías muertos de miedo y desconfianza.
Las estadísticas y la historia son fundamentales para entender el pasado y diseñar el presente y futuro.
Después de la imprenta la interpretación de lo divino dejó de ser una exclusiva de la Iglesia Católica. Después de la Internet y la digitalización de nuestras vidas, la construcción del conocimiento dejó de ser patrimonio de algunos ya que los datos, cifras, fotos, vídeos, textos y en general los contenidos son producidos por cualquiera; expertos, estudiantes y neófitos.
El conocimiento ya no está sólo en las bibliotecas, está en la capacidad que tenemos de construir relaciones entre los conocimientos de los demás y crear uno nuevo. Esa es la belleza del conocimiento ya que, hoy se afirma de las divagaciones globales donde el acceso a la conversación es central.

Pero lo más importante del acceso a la información es cuando ésta se transforma en comunicación. Hoy nadie cuestiona mirar el clima en un widget, escuchar música en una aplicación como Last.fm o saber qué grado fue el sismo reciente en el USGS de Estados Unidos.
Saul Wurman con su libro “Understanding USA” marcó el camino de lo que significa transformar el cruce de datos y la información en comunicación. No es menor que es el mismo Wurman el que está detrás de la iniciativa TED y en nombrar por primera vez a los Arquitectos de la Información, aquellos que se dedican al “…estudio de la organización de la información con el objetivo de permitir al usuario encontrar su vía de navegación hacia el conocimiento y la comprensión de la información” y que tanta influencia hemos tenido en hacer del consumo de los nuevos contenidos algo de logística invisible y duradera.
También aprendimos del inefable Edward Tufte (estadístico y diseñador) la importancia del Diseño de Información determinado por el cruce de los datos duros, las estadísticas y alguien que construye la capa visual que es el mero resultado de la interpretación de las realidad de las estadísticas.
Pero esta maravilla que es poder leer datos e información interpretados y transformados en comunicación es sólo posible cuando los que tienen los datos son capaces de entender que su función es dar acceso universal a las estadísticas para que otros, como los Diseñadores construyamos nuevas evidencias de lo que somos, las tendencias y descubrir esas “Evidencias hermosas”.
En Estados Unidos los datos de las estadísticas son públicos. En Chile también. La gran diferencia es que en USA los datos están disponibilizados de manera abierta, son tan accesibles que cualquiera toma esos datos y construye nuevas interpretaciones visuales que permiten construir nuevos paradigmas y “entender USA” desde las cifras.
En Chile el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y al igual que la Ley de Transparencia hacen públicas las estadísticas pero son inaccesibles para motores de búsquedas o cualquiera que desee hacer un trabajo como el que hace, por ejemplo el Visualization Lab del New York Times.
El INE como cualquier organismo estatal es pagado con nuestros impuestos y es deber de ésta organización y los gobiernos procurar el real acceso a los datos. Lo que entrega el INE hoy es un chiste malo, ya que si deseo acceso a la información la tengo que descargar en PDFs o como hacen las reparticiones públicas con los sueldos de los funcionarios estatales, hay tal cantidad de formatos y soportes que al fin y al cabo son inaccesibles, porque no permiten el acceso uniforme a los datos y en definitiva nadie más que un experto puede interpretar dichos datos que es lo mismo que nada.

La Tercera, domingo 16 de agosto, 2009.
Me apena cuando leo en los diarios, avisos de media página pagados por el Estado que anuncian con emoción ridícula el lanzamiento de un libro (en tiempos digitales!) porque estamos “en camino al Censo 2012″. De qué sirven las estadísticas históricas en un libro si no más para el dato freak que algún periodista curioso sacará en LUN algún aburrido día?
Si se fijan en la gráfica del aviso ni un sitio web. La Internet no existe para el INE, menos el enredo de hacer que los diseñadores podamos hacer “esos gráficos raros” como el NYT .
Ser transparentes significa que cualquiera accede y hace su propia interpretación de la realidad, el INE “parece” transparente y moderno pero miren su sitio web. Está claro que no conocen la Guía Web del Estado de Chile y ni hablar de acceso a las estadísticas a través de la web: puros e interminables PDFs!
Cuánto tendremos que esperar a que el INE libere de verdad los datos de sus 166 años de estadísticas y entregue APIs o al menos las cifras limpias y accesibles para que podamos cruzar datos y visualizar Chile de manera evidente y hermosa?
Cada vez es más difícil que pagues por usar un software. Hoy hablamos de servicios en línea casi siempre gratis. La idea de una aplicación por la que pagas derechos para usarla en tu computadora y que debes actualizar pagando por cada nueva versión es un modelo de negocios agotado.
Con el empoderamiento y triunfo del navegador como base del acceso hacia el mundo en línea, tal y como piensa Garret con Aurora todo lo que haces empieza a ser posible a través de tu browser. Puntualmente es tan así que en AyerViernes hace rato que nadie usa -ni pagamos- licencias Office, sólo por dar un ejemplo.
En general las comunicaciones se han integrado a lo que sucede dentro del browser y en este sentido los software que no corran por el gran acceso a la humanidad y que son los browsers están sepultados y son historia. El negocio ya no está en la máquina si no en la nube. Por ejemplo, usamos Highrise para todas nuestras gestiones comerciales, apoyadas siempre con Google Docs. Basecamp para la gestión de los proyectos que estamos ejecutando.
Como tenemos puenteado nuestro dominio via Google Apps dejamos de recibir los cientos de spam que acostumbraba, además de usar todas las potencialidades de la Agenda comunicarnos por GTalk, etc. Todo gratis.
La pregunta del millón es cómo Google gana dinero. Su modelo de negocio es ofrecer decenas de servicios de alta calidad, sencillez en el uso, claridad y estabilidad sólo para que podamos ver, en algunos de ellos publicidad contextual. Además en el caso de Google Apps si deseas específicamente servicios empresariales por US 3.700 anuales (v/s los US 37.000 de Microsoft Exchange 2007) accedes a más y mejores servicios. Este modelo se llama freemium, uno por el cual puedes gozar de toda la potencia del servicio y sólo un pequeño grupo paga un poco por servicios premium, con los que se paga el servicio gratuito de los demás.
Sin embargo los servicios freemium requieren de una valor añadido que va más allá de ser ubicuo en la solución. Como conversamos en el 5to Seminario de Publicidad Online de la IAB, la publicidad y los servicios en línea también requieren de un factor clave y anónimo para el éxito, una buena Experiencia de Usuarios. O sea, servicios que no respeten la accesibilidad, usabilidad y que no trabajen bajo estándares W3C están destinados al fracaso.
No sólo debe ser gratis, debe ser usable y escalable. Todos y todo se vuelca hacia la web a través de los browsers, pero para muchos en Chile -casi la mayoría- que no han hecho las tareas de Nielsen o se han preocupado por la Experiencia de sus Usuarios, la verdad es que están bien perdidos y ahora que todo empieza a correr sobre tu navegador, están con el tiempo en contra.
Hay aquí una enorme oportunidad para los emprendimientos sobre todo en regiones como la de Valparaíso, que posee de las mejores escuelas de ingeniería, diseño y negocios en Chile y América Latina. Si sumas a eso la calidad de vida impagable que gozamos en Viña del Mar, empoderizarse con alguna idea de servicio en línea bajo softwares web-based es una real opción de hacer industria influyente y global. Freemium, recuerda este concepto que te dará, tal vez el empleo del futuro.
El medio determina el contenido.
Desde Lascaux hasta la internet, siempre es la tecnología o el invento lo que permite enriquecer los actos de comunicación. A su vez todo acto de comunicación siempre es social.
Ubicamos a la invención de la imprenta como el hecho tecnológico que cambió la historia. La cambió porque eliminó la intermediación eclesiástica del contenido.
Hasta la aparición de la imprenta la interpretación del mundo, del hombre y en particular de la Biblia era privilegio exclusivo de la Iglesia que, a través de los libros hechos por escribas iban modelando el ser y la palabra.
Los escribas tenían el poder de traducir y escribir lo técnico e interpretar desde su condición sacerdotal lo divino.

Johannes Gutenberg
La imprenta rompe ese monopolio y comienza la era del acceso masivo al conocimiento y por ende de la creación e interpretación de la divinidad y el ser en toda su extensión. Sin embargo el contenido durante los 500 años del libro construyo nuevos intermediarios del contenido y que permite entender el mundo, el ser y la realidad a través del lenguaje impreso fundamentalmente.
Surgen nuevos oficios como el de periodista, prensista, editor, etc. Todos, intermediarios que construyen, al igual que la Iglesia la realidad que les conviene o desean.
El invento de la internet y la telefonía celular (que en algún momento confluirán como un comodity más) más la world wide web determinaron el giro fundamental y que está provocando los profundos cambios históricos que fundamentalmente están determinados por el fin de la intermediación del contenido.
Nuevamente es la tecnología la que permite determinar el tipo de contenido y ahora su difusión. La pérdida del control histórico de la manipulación del contenido a favor de grupos específicos de poder, como la Iglesia o grupos económicos determinados provoca el cambio histórico que recién se incuba.
Pasaron 112 años desde el invento de la imprenta hasta la Reforma Protestante que provocó el cisma de la Iglesia católica y de paso ayudó a entender el hombre desde una mirada distinta. Los contenidos divinos fueron cuestionados desde los escritos difundidos de manera veloz por toda Europa gracias al libro.
La tecnología infunde velocidad al cambio social cuando los contenidos se masifican.

Martín Lutero
Los hechos trascendentales que provocan el quiebre histórico y en definitiva, la nueva manera de entender la divinidad y el ser humano, sobre la base del invento de la imprenta son:
El profundo cambio que provocó el invento de la imprenta demoró 112 años en provocar su mayor influencia, el quiebre del poder de la Iglesia como intermediaria del conocimiento y el contenido, se provocó la abierta discusión y tuvo efectos políticos, literarios, artísticos y sociales que dieron pie para que en un futuro cercano se levantara uno de los períodos más lúcidos y hermosos de la historia humana; el Renacimiento.

Hombre de Virubio, Leonardo
Los cambios que vivimos desde el invento de la Internet y en especial de la world wide web son tan significativos como lo fue el de la imprenta. Todo ha cambiado desde el Nestcape. Todo.
El efecto más fuerte y significativo que ha tenido la digitalización de la vida y la Internet son justamente la des-intermediación del contenido donde ahora los filtros no son más que saber usar la tecnología. Cualquiera se conecta, sube fotos, cambia colores, escribe y comenta contenidos.
Nuevamente el fin de la intermediación del conocimiento y el contenido hacen que la historia está cambiando y anuncian (quiero creer en esto) una nueva era donde las relaciones son más horizontales y el ser humano con su opinión y contenidos importan más que nunca.

Tim Bernes-Lee
Se hizo mucho alarde con la norma que empezó a regir en abril y que obliga a todos los organismos gubernamentales a publicar en sus sitios web los sueldos de los funcionarios estatales.
Sin embargo el resultado de lo que a la fecha existe en linea es penoso y a parte de alimentar la prensa amarilla, no sirve de nada. Los datos vienen en tantos formatos distintos, en tantas presentaciones y en algunos casos es tan compleja la deducción que hay que hacer, que formalmente no sirven de y para nada.
Por qué pasa ésto? Porque en realidad nadie reparó en por qué y para qué son necesarios esos y todos los datos. Los que pensaron la medida pensaron en mandar señales de transparencia pero no han tenido nunca el deseo de “ser transparentes“.
Por qué no sirven los datos como están publicados? Porque son inaccesibles (incumpliendo el Decreto100) e impiden que cualquiera pueda generar cruces con la información y por ejemplo vigilar si cumplió o no un servicio que le paga a sus funcionarios de tercera, sueldos obscenos y fuera de mercado.
Tal y como están no permiten relacionar y determinar cómo se construyen las relaciones del poder, el dinero y sus efectos en todos los chilenos. Lo que se debe transparentar son las estructuras que entreguen datos accesibles que permitan transformarlos en comunicación. Así como están no ayudan a construir transparencia que es la capacidad de entender la realidad y asumirla.
En sí mismo los datos no sirven de nada, porque el lenguaje construye realidad y el lenguaje actuál es digital y visual. Por ende es vital que los datos sean diseñados en su capa visual para permitir comprender de otra manera la realidad, a simple “golpe de vista”.
En sociedades transparentes son las estructuras abiertas y accesibles, no sólo los datos. Eso permite comprender la realidad que una planilla excel llena de números impide.
El tomar buenas decisiones a nivel de transparencia abre un canal, cerrado en éste momento para que estadísticos, periodistas, investigadores y diseñadores podamos hacer visualizaciones de la realidad de nuestro país sobre la base de un Estado con estructuras transparentes que nos permiten, por ejemplo conocer cuáles son los efectos de una carretea y su incidencia en una población en el tráfico de drogas y la criminalidad.
Cuando vemos cómo ciertos políticos hacen ejercicios ridículos de transparencia y en vez de mostrar sus fortunas las ocultan en fondos ciegos u otros que no pueden siquiera decir qué hicieron con su dinero una vez que fueron ungidos como Presidentes de la República, la cosa huele a podrido.
Pero no sólo son importantes los datos de cuánto gana un funcionario de tercera, mucho más importante es cómo esos empleados estatales se ubican en las redes del poder, cómo se relacionan sus familiares con el mundo privado, el dinero, la influencia y amiguismos tan clásicos en nuestra sociedad.
Sueño con servicios estatales abiertos que entreguen sus APIs que permitan construir relaciones de mi diputado con sus ingresos, sus promesas de candidato, en qué gastó el dinero que le dimos para que se postulara, quiénes lo rodean y cómo están conectados con las demás enmarañadas estructuras de poder y dinero.
Para eso necesitamos que las estructuras sean las transparentes con datos accesibles y utilizables, para re-dibujar nuestro país. El verdadero, no el que nos quieren vender por la prensa.