Cómo ser emprendedor en Chile y vivir entre la boleta de garantía y el contrato

by Jorge Barahona

“Es incómodo que el Gobierno no les pague a tiempo a las pymes” dice  el Ministro de Economía, Hugo Lavados cuando anuncia que enviaron un instructivo para que el Estado pague a tiempo a las pymes que le prestan servicios.

Mi compañía presta servicios al Estado desde siempre ya que el Estado es un gran comprador de servicios digitales, llegándose a convertir en un target que algunos llaman eGoverment.

Que un Ministro diga que hay que pagar a tiempo y como corresponde a cualquiera que hace negocios, en especial a las pymes es una verguenza y demuestra que ni al Gobierno ni a las grandes empresas entienden cómo se financian las pymes, cuáles son sus ciclos de caja, su capital ni mucho menos les importa si se revientan en el camino de la venta de servicios o productos.

La ley del más fuerte, de la prepotencia, desigualdad y “cara de palo” reina en los negocios chilenos. Por eso me río cuando, tanto Gobierno o empresarios privados grandes ponen los ojos blancos en seminarios o congresos, abducidos por la idea que “ayudarán a las pymes” porque entre otras cosas dan el 85% del empleo en Chile.

Veamos algunos ejemplos:

Estado: La Boleta de Garantía

Si logras usar el portal de compras del Estado de Chile, Chilecompras es normal que para participar en alguna Licitación menor (de $ 5 millones hacia arriba, unos US 7.800) el mismísimo Ministerio de Economía pide una boleta de $ 100.000.- (US 158) sólo para entregar la oferta (Licitación para la elaboración del portal Agenda Digital, 5210-11003-LE08).

Una boleta de esas características se debe comprar en efectivo en un banco de la plaza. La semana pasada en el Santander nos costó $ 25.000.- Quiere decir que sólo para demostrar que “somos serios” y participar en la Licitación el Sr. Lavados y su pinche Ministerio me hacen perder $ 25.000.- (US 40) e “invertir” en su Licitación $ 125.000.-

Si nos llegamos a ganar la Licitación (cosa que después de éste post dudo), debemos recuperar la boleta y devolverla al Banco sin retorno de un peso de los costos y comprar una nueva boleta por el 10% del valor de los servicios ofertados, más los costos financieros que ya conocen.

Esa boleta la retienen hasta que el funcionario de turno esté de humor y la devuelva conforme una vez que terminas tu trabajo.

Una boleta de por ejemplo $ 1.000.000.- por tres meses, o la compras con el consabido costo que le aplica el Banco a un papel que dice que te sacó $ 1.000.000.- de tu cuenta corriente o a pides un crédito por ese monto y los intereses por el tiempo que la boleta esté en poder del Ministerio.

Eso señor Lavados, se llama retención de capital de trabajo en puras operaciones bancarias que sólo benefician a los bancos chilenos ya que si por algún motivo se nos ocurre hacer mal nuestra pega o no cumplir, sin duda alguna los únicos perjudicados son las pymes. En un país tan chico “un rayón” del Estado es la muerte para un fabricante de lápices o un consultor pequeño o mediano y ninguna “Boleta” lo salvará de tamaño desprestigio.

Hay ene instrumentos para demostrar que una pyme es proba, limpia y que cumplirá con su trabajo. Y si no existiesen (existen) a inventarlos pues!, para qué tanto doctorado en Harvard de Ministros incapaces de  solucionar un problema REAL y que genera trabas al emprendimiento y la producción de riqueza?

Privados: El Contrato

Cuando te llaman de una gran empresa para que les soluciones las necesidades que tienen, se juega al detective bueno y el malo. El bueno es un entusiasta e iluminado ejecutivo que es el que te compra los proyectos y te valida los pagos.Es tu contra-parte.

Se empieza a trabajar alegre y feliz con el nuevo gran Cliente. Sin embargo cuando llega el momento de facturar empiezan los problemas. “Es que mandamos el contrato a los abogados” para que lo visen y den su aprobación. Para que se hagan una idea, un departamento jurídico de una empresa grande puede tardarse entre 3 a 5 meses en sacar un contrato con un proveedor.

El problema que todo ese tiempo trabajaste para las urgentes necesidades que tienen. Al final nadie es el culpable pero todos lo son. Los que sienten verguenza son los que dan la cara y no hayan qué decirte. Para los que no sienten nada tu sólo eres un maldito muerto de hambre que viene a cobrar. Esos son los que se escudan en trabas técnicos legales para literalmente no pagarte y estirar el chicle hasta que revientes. Siempre pienso que esas decisiones las toma un Gerente de Finanzas que sí sabe muy bien qué hacer con la plata de los proveedores en, por ejemplo una mesa de dinero local.

Ustedes me dirán, “pero Jorge, para hacer negocios hay que tener capital de trabajo”. Claro, de acuerdo. Pero por muy ordenado que seas y por mucho que estés blindado con ahorros para cruzar éstos desagradables inconvenientes que tienen todos los negocios, qué pyme tiene ahorros suficientes para sobrevivir por más de 6 meses? o mejor dicho, qué pyme puede aguantar sin ingresos de un cliente grande y que te exige al máximo y casi ocupa todas tus horas hombre, sin que te pague por 5 meses corridos el trabajo que tú si les haz entregado a entera satisfacción?

Bueno, siempre está la posibilidad de no hacer el trabajo, no tomar el Cliente y cómo avanzas entonces? Cómo Investigas nuevas soluciones, cómo inventas nuevas ideas, cómo mejoras tu producto? Cómo contratas más gente, más talento? Cómo mierda Chile se libera del precio del cobre y crece hacia ser un país mejor y más justo donde sus pymes ayuden a diversificar el sustento del país?

Es vox populi cómo tratan los supermercados a los proveedores pequeños, por ejemplo el tipo que les vende las frutillas. Pagan a 90 días, no dan garantías, devuelven el producto que se pudre en las góndolas y arrasan con el ingenio y entusiasmo de un pequeño emprendedor que termina endeudado y miles de veces quebrado. Por culpa de los supermercados? No. Pero, pucha que distinto es recibir tu pago a tiempo no?

Ese es el Chile que hay que solucionar, el Chile del “cágate a tu proveedor, porque hay miles”.

Ministerios y Empresas no hagan nada especial, no pido nada particular. No pido leyes especiales para las pymes ni estoy llorando porque nos tratan mal, no. Hacer negocios es sin llorar. Sólo les exijo que paguen sin chistar lo que compran a máximo 30 días, miren que simple.

Sólo les pido que sean honestos y dejen de aparecer en el diario con cara de preocupados por algo que les importa poco y que con sus actos demuestran a diario que es una mentira del porte de una catedral.

Es mucho pedir?