El avatar que proyecta el ser

by Jorge Barahona

Cuando estuve en Helsinki tuve la suerte de estar con John Zimmerman, profesor en Carnegie Mellon. Su keynote circulaba en torno a las definiciones de los que identificamos, más bien de lo que proyectamos en nuestra mente, la imagen que nos hacemos de los que nos atienden de manera remota, como la fastidiosa chica de call-center o un chat con el servicio de atención a clientes.

Zimmerman sin duda avanzaba hacia cuál es la imagen que representa un servicio robotizado, o sea cómo se construye la humanización de dichos servicios.

Sin duda la urgente necesidad de representar-nos con imágenes es una condicionante humana sin igual. Desde Lascaux hasta el avatar, tenemos la hermosa necesidad de representarnos.

La máxima de la representación humana es el teatro. El teatro nos dibuja el alma que no queremos ver, esa parte difusa que sólo el arte desvela y deslumbra.

El avatar es, al igual lo que decimos en Twitter, el ser que se nos construye. La idea del ser que vamos construyendo puede definir nuestro dibujo deseado, aquel deseamos ser.

Hace poco encontré una foto de niñez con mi madre y mi hermano Rodrigo. La escena es feliz y sin futuro, es una foto de una vida que se quedó pegada en esa foto, no concluyó jamás. Y aquí estoy ahora, 40 años después mirando aquella foto que me representa pero no. Curioso.

MeMe b&n

La recorto y transformo en mi nuevo avatar, esa que sin darme cuenta, o sea de manera casi anónima me muestra y construye en tu memoria pasajera, porque quién se acuerda del avatar anterior al que ves ahora?

Mientras tuve el que soy ahora nadie chistó, bastó el cambio y encendió los comentarios de lo permanente de la mirada y la sonrisa.

Pero, qué provoca el avatar? Qué sentimientos evoca y delata?

“mire la cara de cabrochico que sigue igual de estampada en tu rostro…mire el tiempo…mire un segundo para atrás…y me cayó un montón de nostalgia que bordeaba la melancolía y esas sobredosis de “saudades”…me caí en el crepúsculo de cualquier poema bien declamado…me sitúe dentro de la vía láctea actual…y me dieron ganas de irme un rato para atrás…vivir un  tiempito de aquellos..”

Mis hijos usan escudos del Barcelona o el Valencia. Otros fotos de lejos, como si no quisieran ser tan protagónicos, algunas una que le regalaron y que las identifica, en fin el avatar es lo que queremos se vea de nuestra alma.

El chacotero, el serio o el que es una mancha. Todos caben en la proyección de lo queremos dibujar en tu memoria inmediata.