El Renacimiento digital

by Jorge Barahona

La historia sirve para entender lo que somos, cómo hemos mutado y transformado el presente. Sin historia es imposible entender el futuro, tocarlo, prepararse y generar las nuevas partes que nuestro organismo darwiniano necesitará para no morir en el futuro cercano.

Es el Diseño hoy en día una de las disciplinas que más muta ya que ha sido, tal vez la que más debe estudiar(se) y cuestionar(se), porque los fenómenos sociales que suceden por la digitalización de la vida finalmente están gobernados por las interfaces que producen la interacción con las pantallas y los sistemas.

Hay una rama del Diseño que mezcla la investigación etnográfica y la observación pura para identificar qué productos o servicios podrían ser cubiertos y que hoy se solucionan de manera intuitiva por los usuarios. Por ejemplo cuando una mujer se toma el pelo con un lápiz grafito o enrollamos el hilo de las bolsas de té alrededor de la asa de las tazas.

El Diseñador requiere de esa lucidez, estar alerta a los cambios de los comportamientos de las personas porque se debe de alguna manera adaptar y ojalá anticipar a las nuevas necesidades de la vida, hoy digital. Por eso es tan alucinante ser diseñador, porque mutas constantemente sobre la base de los aprendizajes propios y ajenos.

No hay otra disciplina que mute tanto sobre la base del auto-aprendizaje continuo, la experiencia y el error.

Una de las cosas que más me alucina es tratar de mirar las cosas desde otras perspectivas, liberados del día a día y tratar de encontrar las conexiones necesarias para soñar el futuro. Una buena técnica es colocar en perspectiva histórica los acontecimientos presentes.

Pensar que el invento de la Internet es el catalizador de la digitalización de la vida, al igual como lo fue el invento del libro explica un poco mejor en qué momento histórico estamos y cuáles pueden venir. Hoy es Gutenberg con la biblia en la mano sin siquiera sospechar lo que venía.

Al momento del invento del libro, no había industria del papel, de las tintas, ni de las prensas móviles. Tampoco existían artesanos que tallaran los tipos de madera ni diagramadores y un largo etc. El invento y su ubicuidad en el tiempo son los catalizadores de los cambios históricos que sumados terminaron con la Edad Media y dieron paso a la maravilla que fue el Renacimiento, período que “planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, el interés por las artes, la política y las ciencias, cambiando el teocentrismo medieval, por el antropocentrismo renacentista”.

Cuando lees el post de Cristóbal Cobo “Millennials and the end of schools” puedes avizorar un futuro muy distinto. En palabras de Cristóbal se viene un futuro donde “la creatividad, la experimentación, la formación de nuevas competencias y nuevos conocimientos, la re-valoración del aprendizaje informal, la diversidad, las redes, la complejidad, la espontaneidad, la multidisciplinareidad, la autoevaluación, los nuevos alfabetismos digitales y el aprendizaje en entornos inmersivos & realidad aumentada son algunos de los esbozos del futuro próximo de la educación europea”

Nuestra era, la digital pose un componente que nos ha violentado un poco y que sólo una minoría logra captar y es que la digitalización es violenta en relación al tiempo, todo es muy rápido, a la velocidad de la ley de Moore. Todo cambia con rapidez y exige cambios en la mentalidad, los estudios, la actitud y el conocimiento. Porque estamos inventándola en la medida que la hacemos.

Estamos entrando en una crisis que gatillo la especulación financiera y como efecto dominó cae el petroleo, los comodities. Desciframos el ADN humano, hacemos nanotecnología y los robots ya se acercan a la inteligencia artificial.

Es que viene un Renacimiento Digital lleno de nuevas preguntas y sabios. Lleno de alucinantes momentos que reinventarán la especie humana gracias a su afán por el conocimiento a través del arte, la tecnología y el saber?

Estoy expectante ante el futuro inmediato, lleno de nuevos desafíos y esperanzas. Un mundo mejor donde nuevamente el saber, el arte y la esperanza derroten la escoria y re-inventen la especie dejando a su paso, como en el Renacimiento el gobierno de la belleza y el renacer de un hombre nuevo, distinto y en paz con su entorno.