La importancia del tiempo libre en la creatividad

by Jorge Barahona

“Nuevo es ser viejo.

Nuevo es morir

renacer cada día y

volver a escribir.

Nuevo es increíble y

también traición.

Vuelvo nuevo

a tocar rock and roll.

Vuelvo nuevo y

empiezo otra vez.

Vuelvo nuevo y

me pierdo otra vez.”

Fito Páez

El diseñador Stefan Sagmeister cada 7 años cierra su estudio en New York para tomarse un año sabático que utiliza para refrescar y rejuvenecer su visión creativa.

El tiempo que le dedicamos a la contemplación y el estudio es vital para la permanencia y calidad de lo que entregamos en nuestro oficio. La vida profesional nos fuerza a hacer miles de cosas que van horadando nuestro norte, nos van alejando del “para qué” y el “qué deseo hacer” con nuestro oficio de diseñador. Es difícil distribuir el tiempo diario que incluya la contemplación, la lectura, el placer de escuchar, de caminar y pensar. Más aún en Santiago de Chile, ciudad de negocios violentos, de gente apurada, llena de estrés y smog desde donde es difícil simplemente “parar” un rato a pensar y re-pensar el re-invento de nuestros oficios.

Desde provincia se ve más nítido y posible, porque siempre estamos haciendo esfuerzos dobles por hacer negocios interesantes y rentables… en Santiago. Hay algo de “no me creo el cuento” en nuestra alma provinciana que nos protege de la degradación que sufren los oficios por la falta de tiempo para, simplemente cuestionar y reflexionar.

Por eso hago foto análoga en blanco y negro, por lo mismo cada vez que viajo por negocios, dejo unos días para ser el viajero curioso que siempre he deseado ser, pero un sabático no es lo mismo. Me atrae la idea de trabajar sabiendo que se acaba, que la pega diaria tiene el objetivo de parar y cambiar, suena sano y atractivo, por el riesgo, por lo nuevo y sobre todo por el enorme aprecio que tengo por el reinvento y el salto hacia lo desconocido.

La Academia tiene eso, por eso me gusta hacer clases en la Escuela porque ahí sí se hace y existe el tiempo real de reflexión de nuestros oficios y sí se respeta el espacio y la divagación personal. Créanme que emergen a diario sorprendentes aportes a nuestro trabajo que se plasman en los que egresan, las obras y publicaciones.

Sagmeister nos enseña que sí es necesario y posible parar, que el diseñador no se acaba porque desaparece un rato de la escena, ni deja de hacer negocios, ni mucho menos lo olvidan. La realidad nos enseña a diario lo inestable y difícil que es todo así que, qué tiene de malo saber que pararás en un futuro cercano y que volverás renovado?