La web ha muerto, cómo se mide ahora?

by Jorge Barahona

Hace unas semanas el provocador Chris Anderson en compañía de Michael Wolff escribieron un artículo en Wired llamado “La  web ha muerto. Larga vida a la Internet” donde proponen la muerte de la web como canal exclusivo ya que la gran mayoría del tráfico se lo están llevando aplicaciones o sistemas no basados en el navegador. Además señalan que cada vez el tráfico se va hacia los grandes medios y que las marcas están empezando a mirar hacia la validez de las aplicaciones como soporte de comunicación por ejemplo las acciones de Facebook Apps o derechamente las que se hacen para el iPhone.

Las reflexiones de Anderson siempre son adelantadas a su época. Fue el quien puso en boca de todos el concepto del “Long tail” para explicar el fenómeno que se estaba incubando en ese momento (2006) acerca de las nuevas leyes de la economía afectada por la internet y la micro-venta multiplicada a un mercado global. El 2009 vuelve a revolucionarnos con su libro “Free: The future of a radical price” basado en la idea que los productos en general tendran que tender a ser regalados y que el negocio deberá cambiar sus modelos de negocio en vender átomos a vender experiencias.

Ahora nos propone y alerta acerca de la tendencia que estamos viviendo sobre cómo consumimos los contenidos y qué tipo de soporte están privilegiando no sólo los consumidores si no que también las marcas.

Lo que nos dice Anderson es que la internet ha evolucionado a otros usos de los datos y que la gente está consumiendo más tiempo en ellos pero a través de aplicaciones donde no caben métricas posibles.

La industria debe aprender y asumir que no son relevantes las cifras si no cómo es el comportamiento de los usuarios con los contenidos digitales como un todo. No basta con medir web si, por ejemplo veo noticias en mi aplicación iPhone o en reader de Google. Importan más la metodologías usadas que las herramientas de medición. Son más relevantes las tendencias de comportamiento que métricas sesgadas de la realidad.

Esto confirma lo que acusamos con SoyDigital 2010: no somos análogos de día, digitales de noche si no que nuestra vida digitalizada permite que los contenidos nos encuentren desde cualquier dispositivo o soporte digital y eso cambia las reglas de como medimos y al fin cómo hacemos los medios digitales.

Mientras en Chile discutimos acerca de los números, en USA y Europa están pensado en lo cualitativo, en las nuevas metodologías de investigación. Son sociedades que se preguntan cosas, que cuestionan e inventan el futuro. Nosotros en cambio, estamos enfrascados siempre en tratar de hacernos el menor problema posible, generalizamos todo, no hacemos investigación seria en medios digitales y esperamos que todos nos llegue hecho.

Por eso tenemos una industria chata, concentrada, mediocre y excluyente. Una industria que se reparte la torta entre grandes medios y agencias de medios deseosos ambos de un banner en decadencia.