Las escuelas de negocios están equivocadas

by Jorge Barahona

“He llegado a creer que mucho de los que mis colegas y yo hemos enseñado ha causado real sufrimiento a muchos, ha suprimido la creación de riqueza, desestabilizado la economía mundial y acelerado la desaparición del capitalismo del siglo XX en EEUU que jugó un papel central.

No fuimos estúpidos ni malos. Sin embargo hemos ayudado a producir directivos y profesionales de negocios en los que se desconfía y que son despreciados por la mayoría de la gente en todo el mundo. Es un gran fracaso.”  Shoshana Zuboff

Las palabras anteriores son de una reputada profesora retirada del Harvard Business School cuyas declaraciones vienen en la última Businessweek. Dejan perplejo y con un dejo amargo pero a su vez con la clara convicción de que las cosas pueden cambiar positivamente.

Cuando una connotada personalidad académica, del peso de Zuboff dice literalmente “nos equivocamos, hemos formado mounstros” necesariamente mi mente se proyecta en Chile, paladín de hacer las cosas bien, correcto país que ha hecho todo lo que los genios de Chicago y Harvard mediante, nos han dicho hacer.

Somos la copia feliz de todas las teorías modernas de la economía, pero algo anda mal. Santiago es la ciudad con más índice de enfermedades mentales del planeta. Caminar por la capital es exponerse a la agresión permanente, la división social y la evidente soledad de sus habitantes.

Por lo mismo me pregunto, serán capaces algunos connotados profesores de las escuela de Negocios chilenas  en decir algo parecido? Son capaces de mirar hacia atrás y dejarnos de triunfalismos ridículos para pensar por un instante qué clase de egresados salen de dichas escuelas?

Cercanos que estudian en dichas escuelas de Negocios me han dicho que comulgan con la idea que la salud de las mujeres es más cara porque llevan consigo un útero reproductor y que no puede toda la sociedad “pagar” dicho mayor costo en la salud de las chilenas. Y decenas de tonteras más livianas como que los diseñadores sólo servimos “pa hacer los monos” o que la desocupación es útil para que los ocupados sepan lo que es el infierno del desempleo.

Son chicos que estudian para ser gerentes de alguna gran empresa donde aplicarán las mismas atrocidades que enseñan en Harvard y que ahora llenan de arrepentimiento a la eximia profesora. Los mismos que deciden que nos deben llamar un domingo desde un call center sureño para ofrecernos un candidato a senador, un crédito o un notebook. Son los mismos los que revientan de malos contenidos los medios de comunicación masivos acogidos por periodistas que buscan al “hombre que mordió un perro”.

Sin embargo la gracia de la sociedad norteamericana es la de darse cuenta dónde estuvo el error. Los gringos, hoy apabullados con su modelo capitalista sin vigilancia alguna del Estado empiezan a pensar y preguntarse, por qué nos pasó ésto?

Nos hemos preguntado alguna vez en Chile, por qué nos han pasado las cosas malas que hemos vivido? Así, desde la fama académica?

El problema siempre es que todo parece bien, todo se ve normal. Por eso es bueno observar el comportamiento en sus cargos de los egresados de dichas escuelas y cruzárlas con la ética. No son acaso esos mismos egresado los que deciden pagarle a los proveedores a 30 o 90 días?

La ética no es algo que se asuma porque se enseñe, tampoco la historia. En Harvard lo creían así, pero se equivocaron. Se equivocan las escuelas de negocios chilenas?

El cura Berríos cree que sí.