Muji

by Jorge Barahona

Me llamaron del El Mercurio acerca del Diseño de Muji, la empresa japonesa cuyos productos diseñan connotados diseñadores que no firman sus diseño. Los productos Muji además son bellos, simples, de un increíble simpleza y están hechos cuidando el medio ambiente.

Cada vez más me impresionan las preguntas y las ideas que construyen los periodistas en los medios tradicionales. Lo primero que me preguntan es una afirmación, algo así como “… qué pasa con el Diseño Muji que TODOS QUIEREN UNO…” cosa que entienden en Chile no sucede ya que debo ser el único que ha posteado algo sobre Muji, o sea soy una minoría de uno bajo 17 millones de giles.

Obviamente mi respuesta no se hizo esperar. “Los chilenos no consumimos Diseño, ni lo promovemos (en Finlandia es parte de los objetivos de país!) . Somos un pequeño país de snobs que compramos marcas y nos gustan ostentar”. Con suerte alguien se trajo del Moma el toca CD porque lo encontro “choro”.

Mejor los dejo con la nota que copio porque El Mercurio suele después de un tiempo desechar lo que está online:

“¡Me muero por un Muji!
Maureen Lennon Zaninovic
La empresa japonesa de diseño acaba de abrir nuevos locales en Nueva York y Madrid. Especialistas chilenos explican el furor mundial por adquirir estos productos y su factibilidad de que lleguen al país.

MAUREEN LENNON ZANINOVIC

Muji (abreviatura de Mujirushi Ryohin, “productos de calidad sin marca”) es una empresa japonesa que vende todo tipo de objetos, desde libretas hasta sofás, con diseño sencillo y funcional a un precio accesible.

Acaban de abrir un local en Soho de Nueva York (la tienda del MoMA vendía algunos productos Muji) y otro en Madrid. “Empezamos hace 27 años en un supermercado de Tokio con unos 40 productos. Ahora vendemos más de 6.000 objetos diferentes en 392 tiendas en todo el mundo”, dijo Shoji Ito, director creativo de Muji Europa, en una entrevista concedida al diario español “El País”.

Ito, quien desde hace años dirige el equipo de Muji en Japón, es responsable de algunos de sus productos estrellas, como una lámpara de paseo, una salsera que no gotea, una cafetera transparente, un lector de CD que se cuelga en la pared y una lámpara con superficie incorporada para dejar los anteojos. La originalidad de su catálogo ha sido uno de los grandes ganchos comerciales de esta empresa nipona. Pero no todo han sido números azules para esta firma de diseño: en 2000, el crecimiento se ralentizó a raíz del surgimiento de nuevos competidores. ¿Cómo lograron salir de la crisis?: abrieron una página en internet, para la venta on line, que se ha transformado en todo un suceso comercial.

Muji tiene una política corporativa: no revela los nombres de sus diseñadores; lo que importa es el producto. La empresa cuenta con un consejo asesor que controla que los nuevos diseños se mantengan fieles al concepto Muji. Elemento esencial de su filosofía es si uno anda en el metro, hay que evitar que el cliente se lleve una embarazosa sorpresa: que el pasajero del lado use el mismo abrigo.

“El ofrecer productos de líneas simples, minimalistas, es una respuesta al furor que sigue generando en algunos países la compra de artículos de lujo, ultra barrocos, como Louis Vuitton o Hermés. Al no pagar por una marca, los clientes adquieren objetos a precios mucho más bajos y accesibles. Ahí radica su éxito, a lo que se suma el empleo de materiales que no atentan contra el medio ambiente”, cuenta Jorge Barahona, profesor de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Católica de Valparaíso.

El arquitecto Óscar Ríos, profesor de la Escuela de Diseño de la Universidad Diego Portales, complementa: “Las líneas simples también apuntan a la filosofía zen y un estilo ecológico vinculado al cartón, al papel de envolver y a la madera de pino. Muji es la antítesis de los objetos chillones, llenos de color y una respuesta a la figura del diseñador como un rock star (ahora los creativos son anónimos). Una de las claves de su éxito es que logran satisfacer una fervorosa clientela amante de la marca no marca y que, aunque parezca contradictorio, gustan de la exclusividad”.

En términos financieros, Muji se las trae. Cotiza nada menos que en la Bolsa de Tokio y tiene más de 3.000 empleados. Fabrica en todo el mundo aunque en los primeros puestos del ranking está China, donde sobre todo hacen ropa; Malasia, para fabricar muebles, y Japón, donde se hacen los objetos de plástico y papelería.

¿Por qué aún no llega a Chile?: “Porque en nuestro país no hay una cultura del diseño. Los chilenos somos muy snobs y nos encanta que se note la marca y el lujo. El consumidor prefiere comprar un chaleco Benetton, aunque le cueste cinco veces más que otro sin marca. El consuelo es que se puede comprar Muji por internet”, puntualiza Barahona.

EN INTERNET

Para mirar y comprar www.mujionline.co.uk/”

La nota online