Por qué Google no se instaló en Santiago?

by Jorge Barahona

Leo en El Pais.com que Google instala su tercera sede regional en Buenos Aires. Las otras son Estados Unidos e Irlanda.
Chile haciendo gala de su estabilidad, baja corrupción, calidad de vida, reglas claras para invertir, etc ha sido un imán para las trasnacionales a instalar en Santiago sus operaciones latinoamericanas.
A menudo aparecen los ministros en los medios recibiendo un nuevo inversionista global que decide colocar su dinero acá y no en otros lugares.
Me pregunto que vió Google en mi querida Baires y no en Santiago?
Viajo mucho a Baires, es como mi segunda casa.
Baires es una ciudad cómoda, agradable para vivir, pero sobre todo es una ciudad culta. Los argentinos tienen tasas de educación muy superiores a las nuestras y a pesar de cualquier desastre económico o la evidente corrupción sin duda para una empresa global de internet, Baires es un destino y Santiago no.
Por qué?
Aquí es cuando las políticas públicas importan ya que desencadenan a largo plazo los resultados.
Chile NO POSEE una política seria y clara con la tecnología y los contenidos.
Un ejemplo claro es que bastó un cambio de ministro para que se congelara hasta nuevo aviso la decisión sobre el estándar de TV Digital que adoptará Chile.
Eso habla por si sólo que depende del ministro de turno y no de una política que trascienda a las personas, los partidos y el tiempo.
No hay una brújula clara y mucho menos financiamiento para la tecnología. Se habla mucho, se hace casi nada.
Hay varios ejemplos que demuestran que en Chile estamos bien abandonados y a la “suerte de la olla”.
Recuerdan del famoso “polo tecnológico de Valparaíso“?
Después de tanta alharaca y portadas de diarios, tantas reuniones a las que asistí, tanta mentira oficial y falta de visión… Saben en qué quedó eso?
El “polo tecnológico” es un humilde edificio en Curauma que la Corfo no ha podido vender.
Recuerdo conversaciones con la gente de Corfo cuando se hablaba del polo tecnológico, recuerdo muy bien que el gobierno pensaba en pesos. Cuando le conté al director de Corfo que debía pensar en millones de dólares, cientos de millones, se asustaban y la respuesta clásica y repetida era “es que tu volai muy alto”, “tai loco!”, “somos un país pequeño, etc”.
No damos en el ancho, eso es todo.
Todo éste éxito es efímero si somos incapaces de ver más allá del próximo fin de semana.
Como dice una sobrina “todo importa en Santiago, hasta el viernes a las 12… es que después se van a Cachagua”.