Profesar el Universo

by Jorge Barahona

Ser Profesor Universitario es profesar el universo desde la alegría y el hambre por aprender desde tu oficio.

Tengo la suerte de hacer clases en una Escuela donde el respeto por el otro, su oficio y experiencia inquietan. La libertad de cátedra que gozamos en nuestra Escuela de Arquitectura y Diseño en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso es envidiable porque sé que es una isla en medio de un medio cada vez más mediocre y burocratizado en exigencias de un mercado que lo único que busca es destruir la reflexión y libertad de pensamiento.

Nunca, nadie me ha sugerido qué enseñar ni decir, muy por el contrario, todo lo que hacemos surge desde el afán de la excelencia, la calidad y el sueño colectivo de cambiar y re-inventar el mundo desde nuestros oficios convergentes. Por eso la épica, porque la Universidad si no se construye desde la épica no es posible, no hay universos por descubrir ni menos profesar. No hay sueño.

La Universidad es el lugar donde se piensa, mejora, cambia y sueña la vida, esa es su esencia. Ahi está el conocimiento formal e informal que provoca los cambios necesarios para refundar el mundo que surgen desde la idea universitaria pública, transversal y democrática.

El destino es que se formen personas críticas, hambrientas de conocimiento, con sed por emprender y soñadores que nos digan que el mundo es otro, distinto y mejor porque lo soñaron e inventaron desde las aulas y los tiempos universitarios.

Es en éste preciso momento que vale la pena pensar por qué estudiar en tal o cual Universidad, más allá del sopt de turno o las llamadas ansiosas con ofertas obscenas.

Por mi lado, sigo soñando con un mundo mejor donde cabemos todos sin importar cuál es tu apellido, de dónde vienes, qué vistes o piensas, un mundo que he aprendido a cambiar desde mi Escuela de Arquitectura y Diseño, haciendo lo que más me gusta, soñar la maravilla universal del conocimiento y el estudio para cambiar la vida.