Qué busca Google con Lively?

by Jorge Barahona

El último lanzamiento de Google es de esos que llaman “del 20%”, el ya famoso tiempo que dedica la gente de Google a trabajar en sus proyectos personales. Lively es una apuesta interesante que se arranca del paradigma del avatar bidimensional y que siento refresca y energiza desde otro frente la web y las redes sociales.

Lively es una nueva red social construida en torno al concepto que cada usuario cree su avatar personal tridimensional que puede ser embebido en cualquier lugar de la web y una sala virtual.

Sin duda los que han prendido con Second Life pensarán que Google fue por el único lugar donde parecía no se metería, la realidad virtual animada pero Lively está lejos de ser competencia directa de Second Life, aunque no quiere decir que no la afecte.

Una de las barreras de entrada y masificación (al nivel del chat) de Second Life es que hay que descargar y correr una aplicación especial para entrar a tu “segunda vida” o “la otra vida”. Siempre estimé que como no sucede en el browser es una enorme barrera de entrada. Tampoco Second Life se integra con otras redes sociales y eso lo deja fuera de competencia.

Imagen: Mashable

Lively, aún para Windows Vista o XP y sólo Explorer y Firefox es un plug-in que se integra al nevagador. Gran punto por sobre Second Life. Las cosas siguen sucediendo dentro del browser.

Pero qué busca Google al lanzar otro beta a su ya famosa saga? Cuando leí la nota, recordé de inmediato el paper que presentó John Zimmerman en el Congreso de Diseño en Helsinki, DPPI2007 al que tuve la suerte de asistir. En el paper “How interface agents affect interaction between humans and computers” Zimmerman investiga la interpretación emocional que hacemos cuando conversamos con un sistema digital que tiene una interface no definida y cómo queda determinada en las tareas que cumplimos o no.

Creo que hacia lo que Zimmerman se acerca o ya está encima de, es a la robótica y lo que significa desde el punto de vista de la interacción humano – computador las nuevas relaciones que quedan determinadas por imágenes que sólo representen lo que queremos sea el “otro”. Maturana dice que “el otro” “es” cuando lo construimos. El ser existe cuando somos capaces de hacer una construcción tangible y asumible del otro.

Parte de lo que entiendo hacia donde se adelanta Google es en asumir que nos comunicamos interfaceados por una máquina o un sistema y que la gran disyuntiva es es “querer ser” de una manera especial y construir al otro desde la perspectiva personal.

Cómo “aparecemos” y “somos” es como nos relacionamos e introducir la tridimensión y las salas es darle al usuario la potencia de construirse y determinar cómo nos interfaceamos con los demás a través de un sistema. La internet.