Venta de tickets “online”

by Jorge Barahona

No termino de entender la ceguera que existe en los que deciden “vender” tickets via web, ya que siempre termina siendo una tortura para el usuario. No existe el más mínimo respeto ni “ponerse en el lugar del otro” y ni decir, la noción siquiera de cómo puede ayudar a vender más y atender mejor a los Clientes que deciden comprar tickets via web.

Mis hijos decidieron ir a Les Lutiers el próximo mes de abril en Santiago. Para comprar existe la vía online en el sitio PuntoTicket. Ahí además podían pagar un porcentaje menos por uso de tarjeta de Ripley.

En primer lugar el sitio impide realizar navegación inofensiva. Quiere decir que cualquier cosa que desee hacer dentro del sitio debo antes llenar un formulario. Curioso.

Una de las cosas fundamentales en un proceso de compra es informarse del producto a comprar, eso es lo que llamamos “navegación inofensiva” y que es el Cliente navegando por el sitio en busca de opciones, precios, etc. Por ejemplo en Lan.com uno puede buscar vuelos, elegir fechas y horarios, cargar el viaje y sólo al momento de pagar, solicita mis datos.

Cuando vamos al supermercado, entramos, paseamos, elegimos, contrastamos precios, marcas, etc y después pasamos por la caja, no? Irían a un supermercado que a la entrada les piden sus datos?

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Mi hijo Vicente, hizo todo ésto (pobre) y “compró” las entradas.

El problema es que no obtuvo las entradas, a pesar que “pagó” con la tarjeta Ripley (que hizo el cargo de inmediato!). No.

El segundo paso es dirigirse a un punto de venta de PuntoTicket ubicado en el interior de una tienda Ripley a buscar la entradas!

Pero no podía ir sólo, debía ir yo que soy el tarjetahabiente de Ripley… ah! con carnet para confirmar que yo, soy yo.

Fuimos. Cuando le indicamos al tipo que veníamos por los tickets, nos pide un impreso del mail que envió el sitio web al correo de mi hijo que sirve para saber:

  • Que yo soy yo y no otro. O sea, no vaya a enterarse alguien que compré los tickets con mi tarjeta Ripley (que ya bote) y “no vaya ser” que me suplante y retire él las entradas.
  • El famoso email trae un numero de la operación (!) que sirve para ingresarlo a otro computador que tienen en los punto de venta y que… sorpresa! dice que sí, es verdad, yo soy yo (con mi ID a cuestas obvio), que es verdad que pague, y que todo está correcto en el mundo de los papeles. Valor!

Problemas! No trajimos el papel… socorro!

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Le menciono al tipo del punto de venta que con mi RUT se aclara todo. Obvio.

Negativo. “Necesito el papelito, porque lo corcheteo con la fotocopia de su rut… si no puedo peder la pega!”

Fuimos volando a un cybercafé, imprimimos el “papelito” en cuestión, llegamos al punto de venta y uff… al fin y después de verificar todo, nos entregaron los tickets.

Por qué no hicieron todo online? Porque no saben? Porque es caro?

Un sitio web transaccional o lo es por completo o no. No existen las “medias tintas”.

Por qué le traspasan al Cliente el problema? En qué están pensando cuando “diseñan” estos modelos de compra?

O es que los ejecutivos de Ripley y PuntoTicket nunca han comprado en Amazon?

Curiosamente hace unos días compré los tickets para ver a Lou Reed el próximo 22 de abril en Washington DC desde Viña del Mar, Chile. Un pinche diseñador de provincia ya tiene sus tickets!

Lamentablemente éstas cosas son las que hacen desconfiar de la web, pero más que desconfiar los usuarios terminan no entendiendo para qué deben conectarse a un sitio torpe, inútil y que colabora poco con hacer la vida más sencilla a las personas.

Ahora que me estoy yendo a New York, sé con certeza que absolutamente todos los espectáculos, eventos, conciertos, ballet, partidos de futbol de los Yankees, entradas, etc. todos, los puedo comprar en sitios web que me ayudan, informan y hacen la compra un agrado.

Si el retail chileno no atiende éstas cosas, alguien lo hará y ocupará estos nichos millonarios y en unos años, pocos Ripley o Falabella serán historia, o al menos perderán su lugar de dominio en el mercado. Si no que le pregunten a Barnes & Noble.